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Iniciación a la astronomia
Durante siglos, la visión geocéntrica de que el Sol y otros
planetas giraban alrededor de la Tierra no se cuestionó. Esta
visión era lo que para nuestros sentidos se observaba. En el
Renacimiento, Nicolás Copérnico propuso el modelo heliocéntrico
del Sistema Solar. Su trabajo De Revolutionibus Orbium
Coelestium fue defendido, divulgado y corregido por Galileo
Galilei y Johannes Kepler, autor de Harmonices Mundi, en el cual
se desarrolla por primera vez la tercera ley del movimiento
planetario.
Galileo añadió la novedad del uso del telescopio para mejorar
sus observaciones. La disponibilidad de datos observacionales
precisos llevó a indagar en teorías que explicasen el
comportamiento observado (véase su obra Sidereus Nuncius). Al
principio sólo se obtuvieron reglas ad-hoc, cómo las leyes de
movimiento planetario de Kepler, descubiertas a principios del
siglo XVII. Fue Isaac Newton quien extendió a los cuerpos
celestes las teorías de la gravedad terrestre conformando la Ley
de la gravitación universal, inventando así la mecánica celeste,
con lo que explicó el movimiento de los planetas consiguiendo
unir el vacío entre las leyes de Kepler y la dinámica de
Galileo. Esto también supuso la primera unificación de la
astronomía y la física (véase Astrofísica).
La cosmología en rasgos generales estudia la historia del
universo desde su nacimiento. Hay numerosos campos de estudio de
esta rama de la astronomía. Varias investigaciones conforman la
cosmología actual, con sus postulados, hipótesis e incógnitas.
La cosmología física comprende el estudio del origen, la
evolución y el destino del Universo utilizando los modelos
terrenos de la física. La cosmología física se desarrolló como
ciencia durante la primera mitad del siglo XX como consecuencia
de diversos acontecimientos y descubrimientos encadenados
durante dicho período. |